viernes, 18 de septiembre de 2015

Dos agujeros negros supermasivos se van a fusionar

    Unos investigadores, utilizando datos de los satélites astronómicos Hubble y GALEX de la NASA, han obtenido la confirmación más convincente hasta la fecha sobre la existencia de cierta pareja de agujeros negros, y han averiguado nuevos detalles sobre su proceso de fusión.

    Las regiones centrales de muchas galaxias, incluida nuestra propia Vía Láctea, albergan núcleos provistos de un agujero negro cuya masa puede ser de millones o incluso miles de millones de veces la de nuestro Sol. Además, estos agujeros negros supermasivos y sus galaxias anfitrionas parecen desarrollarse juntos.

    Los agujeros negros por sí mismos son imposibles de ver, ya que su inmensa gravedad atrae incluso a la luz y por tanto impide que de ellos salga señal electromagnética alguna. Sin embargo, su gravedad puede tirar del gas del entorno y formar un vistoso remolino de material resplandeciente llamado disco de acreción, el cual es la marca delatadora de que en ese punto del cosmos hay un agujero negro. En algunos casos, este proceso puede generar un resplandor enorme, conociéndose como quásares a estas fuentes de luz colosales, y ello suele delatar la presencia de un agujero negro supermasivo. Un quásar típicamente supera en brillo a todas las estrellas de su galaxia anfitriona, por lo que resulta visible desde distancias enormes.


    Meses atrás, el equipo integrado, entre otros, por S. George Djorgovski, del Instituto Tecnológico de California en Pasadena, Estados Unidos, y Daniel Stern de la NASA, descubrió una llamativa señal repetitiva de luz emanando del quásar PG 1302-102.

    Ahora, el equipo de Daniel D'Orazio, de la Universidad de Columbia en la ciudad estadounidense de Nueva York, ha analizado más a fondo esta inusual señal repetitiva de luz, y ha corroborado que corresponde a los movimientos cíclicos de estos agujeros girando uno en torno al otro. Lo detectado concuerda con lo que cabe esperar de dos agujeros negros supermasivos en la fase final del proceso que culminará con su fusión en uno solo.

jueves, 17 de septiembre de 2015

La luna de Saturno esconde un océano global de agua líquida

    Un océano global se encuentra debajo de la corteza helada de la luna geológicamente activa Encelado de Saturno, según un nuevo estudio con datos de la misión Cassini de la NASA.Los investigadores encontraron que el ligero bamboleo de la luna a medida que orbita Saturno, solamente puede explicarse si la capa de hielo exterior no es sólida, lo que significa que un océano global debe estar presente.

    El hallazgo implica que la fina pulverización de vapor de agua, partículas de hielo y moléculas orgánicas simples que Cassini ya había observado -y que proceden de fracturas cercanas al polo sur de esta luna- está siendo alimentada por ese inmenso reservorio interior de agua líquida. La investigación ha sido presentada en un artículo publicado online esta semana en la revista Icarus.


    Los científicos de Cassini analizaron más de siete años de imágenes de Encelado tomadas por la nave espacial, que ha estado orbitando Saturno desde mediados de 2004. Observaron cuidadosamente las posiciones de características particulares de Encelado, en su mayoría cráteres, con el fin de medir los cambios en la rotación de la luna con una precisión extrema.

    Como resultado, se encontró que Encelado tiene un pequeño, pero medible bamboleo en su órbita alrededor de Saturno. Debido a que la luna helada no es perfectamente esférica, --y va un poco más rápido y más lento durante las diferentes partes de su órbita alrededor de Saturno-- el planeta gigante mueve sutilmente Encelado hacia atrás y adelante a medida que gira.

    El equipo aplicó su medición de la oscilación, llamada libración, en diferentes modelos de cómo Encelado podría estar dispuesta en el interior, incluyendo aquellos en las que la luna estuviera congelada desde la superficie hasta el núcleo."Si la superficie y el núcleo se conectan rígidamente, el núcleo proporcionaría tanto peso muerto que el bamboleo sería mucho menor", dijo Matthew Tiscareno, un científico participante Cassini en el Instituto SETI, en Mountain View, California, y co-autor del trabajo. "Esto demuestra que debe haber una capa global de líquido que separa la superficie del núcleo."

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Quijote busca la señal de la inflación del universo

    Astrónomos de varios centros de investigación participan en el proyecto Quijote, que tiene entre sus objetivos buscar la señal de un fenómeno que podría haberse producido una trillonésima de una trillonésima de segundo después del Big Bang, y que se conoce como teoría de la inflación.

    Hubo una época de expansión muy rápida del universo, una trillonésima de trillonésima de segundo después del Big Bang, hace unos 14.000 millones de años; en ese momento, su tamaño pasó de ser bastante menor al de un protón a casi alcanzar el de una aceituna. Luego su velocidad de crecimiento se redujo a una más cercana a la actual.Esta es la llamada teoría de la inflación.Surgió para solucionar las deficiencias del modelo cosmológico estándar, a principios de los años 80 del siglo pasado.No se sabe con seguridad si es cierto.


    La respuesta podría estar en la huella que dejó en el espacio la energía de ese fenómeno de gran escala: diez mil billones de gigaelectrón-voltios, un billón de veces la cantidad de energía más alta que se puede conseguir en todo el planeta Tierra.

    El rastro dejado en ese instante de crecimiento se podría seguir a través de ondas gravitacionales que, según la teoría, todavía viajan por el espacio con un patrón específico. La intención de Quijote es detectar esa señal. De confirmarse este evento, ocurrido en una etapa tan temprana del universo, "sería un descubrimiento de una importancia enorme", dice Génova-Santos.


    El proyecto Quijote está diseñado para estudiar las ondas gravitacionales de la polarización del fondo cósmico de microondas, y también para caracterizar los mecanismos de emisión de la Vía Láctea, que contaminan esa radiación.

martes, 15 de septiembre de 2015

El universo se está desvaneciendo

    Analizando la luz que nos llega de galaxias distantes, los astrónomos se han dado cuenta de que, en la actualidad, el Universo en que vivimos es dos veces menos energético que hace dos mil millones de años. Una pequeña fracción de su edad, ya que surgió hace 13.700 millones de años.Aunque, según sus cálculos, no es necesario que nos preocupemos todavía, ya que el Universo, después de todo, se encuentra aún en la primera fase de su existencia.

    De hecho, deberán pasar otros cien mil millones de años para que se vuelva un lugar oscuro, frío y sin estrellas que brillen en ninguna parte. O por lo menos eso es lo que afirmó el astrónomo Simón Driver, director de la investigación.Para calcular la “fecha de caducidad” del Universo, Driver y su equipo han utilizado diez grandes telescopios para observar más de 200.000 galaxias en 21 longitudes de onda diferentes, desde el ultravioleta al infrarrojo. Se trata del mayor estudio jamás llevado a cabo sobre la naturaleza de la luz que llega a la Tierra procedente de esos cuerpos lejanos.


    Comparando la luz que nos llega desde galaxias a distintas distancias (más lejos significa también más antiguo), el equipo de investigadores se ha dado cuenta de que, en todas las longitudes de onda analizadas, esa luz emitida por las galaxias se ha ido haciendo cada vez más débil con el paso del tiempo. Lo cual nos lleva inevitablemente a un punto en que toda la energía se disipe y se pierda para siempre.

    Llegará un momento en que no seamos capaces de ver ni una sola galaxia en el cielo, ya que estarán demasiado alejadas incluso para los mejores telescopios del futuro. Después, cada galaxia dependerá exclusivamente de la materia que contiene, que no podrá renovarse y que se irá consumiendo poco a poco, hasta que la última estrella de la última galaxia se apague para siempre.

lunes, 14 de septiembre de 2015

Así serán los viajes espaciales en la nave futurista de Space X

    Desde que el 2012 la compañía aeroespacial Space X se convirtiera en la primera en llevar una nave propia con cargamento hasta la Estación Espacial Internacional en cooperación con la NASA, el empresario Ellon Musk se ha esforzado para también llevar personas al espacio. Un nuevo video de la compañía muestra el interior de la nave que podría hacerlo.



    En el video vemos el diseño interior de la capsula Crew Dragon y la vista es nada menos que futurista: atrás quedaron los botones y palancas de los Soyuz, estas cabinas tienen un estilo mucho más minimalista y moderno.Cuenta con cuatro ventanas para ver la Tierra y el resto del espacio desde la comodidad de los asientos, que han sido desarrollados con fibra de carbono y tapizados.

    Las pantallas de la nave proporcionarán información en tiempo real para hacer el viaje lo más seguro posible. Además cuenta con un sistema de escape que lleva a sus habitantes a un lugar seguro.Aunque la nave será autónoma, los astronautas y el centro de control terrestre será capaz de controlarla de ser necesario.